Los caprichos urbanos pueblan las calles de la ciudad camuflados en el mobiliario urbano, en las fachadas, en las persianas de los comercios. Son carteles surrealistas, son pequeños grafitis que se repiten en los lugares más insospechados, objetos fuera de contexto...
Existen sólo por el placer de ser descubiertos en el paisaje de lo cotidiano?






Texto de Bidaia y fotos de Steppenwolf.